En busca del ego, mis propositos
CAPITULO Iº
EN BUSCA DEL "EGO"
Mis propósitos
Vaya por delante la explicación de mis propósitos, dedicada a un posible y curioso lector. Y perdone joven amigo a forma de señalar, puesto que usted recordara, sin duda, la frase de Azorín: "Vejez, es falta de curiosidad". Por consiguiente, curioso no lleva intención de molestar. En cuanto a lo de amigo, no me lo tome a mal ya que es dicho en sentido deferente, Usted tiene todos mis respetos y me honra con su lectura.
El caso es que pretendo escribir unas memorias, nada menos y poco mas. El tema elegido, que lleva adicionado el relato y narración de mis vulgares actos y el acontecer de las vicisitudes de mi vida, es el de auto-psicoanálisis o examen de conciencia, como, sin muchas explicaciones, me indicaron debía de hacer al prepararme para la primera comunión, e iniciarme en la limpieza de mi alma, con una previa y buena confesión. ¡ Pobre de mi! en que tarea me metieron, con lo inocente que era a los siete anitos de edad, muy justitos. A los veinticinco ya fue algo mas eficaz en el Instituto Psicotécnico. Allí me examine ante una serie de "tests", "cacharros" y pruebas durante varias horas, silenciosa y pacientemente. El resultado fue de apto.
La cuestión que me propongo es investigar, analizar y exponer las sensaciones ocurridas en mi espíritu, al recordar y sacar a colación los acontecimientos, hechos y quehaceres de mi vida intima y familiar en la formación de mi mentalidad, principalmente durante los años de la niñez.
No trato de hacer una autobiografía, sino, mas bien, conocerme a mi mismo mediante el análisis de mis memorias.
Narrare los hechos de forma esporádica, según los recuerdos surjan y no por orden cronológico de sucesión.
Debo advertir, asimismo, que como tales y simples memorias no están sujetas a la fidelidad de exactitud y realidad que deberían tener los relatos históricos de la vida publica.
La documentación histórica es muy difícil de obtener, además de obligar a adquirir una certidumbre de los ocurrido, hay que ser imparcial en lo narrativo. De ahi que, a veces, las versiones de la historia social humana no reflejan la autenticidad de los sucesos, debido a la ignorancia, indocumentación, fantasia o falta de sinceridad de los escritores, ,y también pueden transcender del "ego" de los historiadores o de quien engendro una biografía.
Comencemos por exponer una de mis actuales manias.
Hay una palabreja que esta de moda, el "hobby". El mío es el de escribir, pero no en el significado de afición favorita sino en la acepción de mania o chifladura. Aficionado, por ejemplo, soy simplemente a los toros.
Ahora todos escriben, algunos solo pretendemos hacerlo y con la intención de desembarazarnos de la aspereza que nos produce el fruto de las ideas, y otros pintan, que parece mas sencillo por ser mas intuitivo. A juzgar como se prodigan los aficionados al arte goyesco -Goya es mi pintor predilecto-, se diría que no hay mas que coger pincel o brocha y empezar a chafarrinar, aunque no sepan pintar ni monos y no se haya pasado por el mas elemental de los aprendizajes. Al contemplar ciertas pretendidas pinturas juzgamos que su autor padece daltonismo, tal es la confusion de los colores que no van ni con imaginación fantastica, y es mejor no hablar en cuanto a la interpretación de las formas con que algunos plasmas las imágenes. ¡Alla cada cual con sus chifladuras!, la mía ya la están ustedes padeciendo.
Aunque las pinturas rupestres del neolítico son, al fin y al cabo, testimonios escritos de las ideas del hombre prehistórico, tuvieron que transcurrir milenios de pintura hasta conseguir los primeros signos de la autentica escritura. Deducimos por ello que la escritura es un hacer muy trabajado; vemos en la practica que el escribir es una labor muy trabajosa.
Difícil tarea, con lo bien que se pasa charlando. Ahi es nada: charlar, que es el acto mas característico, mas diferencial del "homo-sapiens". La conversación es el medio humano transcendental, por excelencia, en la vida de los seres animados dotados, de inteligencia superior. Los seres inferiores , los animales, emiten sonidos guturales o voces que pueden significar expresiones diversas: de reclamo, de celo, reto, ternura, satisfacción, queja, espanto, llamada, de posesión y hasta de llanto, Las aves mediante su canticos y trinos melodiosos pueden componer música; el discurrir del agua y del viento también forman sonidos armoniosos y en el lienzo de los cielos se plasman bellas formas de luz y color. Pero ahi el verdadero interprete e interlocutor del eterno dialogo de mamá natura es el genio humano, que posee ese halito que sublimiza sus sensaciones. Habito y pertenencia de la mentalidad, adquirido por superación genérica, que es la esencia del trabajo intelectual humano en desarrollo, a través de sus contradicciones.
El dialogo personal se establece con la presencia de otro interlocutor o reunion de varios. Resulta distraído y a veces divertido dialogar, charlar y, sobre todo, discutir que es cuando se penetra en el meollo de las cosas, de las cuestiones, de las tesis. La discusión, como tal figura de dicción, es acto privativo de las personas. Manjar de dioses o del "ego" de cada cual, que les sitúa en el podio de su inteligencia, es la discusión; que puede servir incluso para arrojar claridad el agora de las multitudes.
La discusión implica diversidad de opiniones y estas la posesión de un juicio, de un criterio sobre argumento suscitado. Hay ignorantes que en su sano juicio optan por prudencia por escuchar, y no son lerdos pues es un medio de aprender, de enterarse, de llegar a saber, de satisfacer su curiosidad. Otros no escuchan, ni opinan al no ocurrírseles nada, porque su inteligencia aun no esta desarrollada; están en un estado montaraz o tienen fosilizadas las ideas por la vejez prematura, que es una anomalía. Ya dentro de las anomalías existe neurosis. ¡Con la cuestión hemos topado!
La patológica estructura mental de la neurosis, se me antoja una pupa que tratamos de rascarnos zahiriendo a nuestros semejantes con autenticas e indocumentadas opiniones. Cuando la neurosis mortifica con sus actos, el daño es todavía peor. No se trata de informar, de ensenar al que no sabe que seri una obra pedagógica digna y plausible.
La lesion psíquica excita los ánimos; desorbita las ideas al argüir las sugerencias e impide exponer los conceptos, las enseñanza o simplemente las ordenes. Estas deben administrarse con la capa de ternura y, sobre todo, con un aparente desinterés, que es como a la gente les agrada recibir lo que tratan de hurtar con curiosidad. La curiosidad es el estimulo verdadero para asimilar lo que aparentemente no se impone.
Para imponer la cultura hay que engañar al individuo. En los colegios primarios aprenderá jugando y en el ancho del mundo preguntando. En el "campus", aparentemente libre, de la universidad ultramoderna, satisfará de curiosidad del saber con estudios superiores, Por otra parte las gentes son reacias a las lecturas que nos les sirven de ensueño, mas aun de escribir.
La curiosidad humana es superior a la de todos los animales. El hombre es un curioso parlante. Todo el mundo quiere saber, y eso les humaniza, les dignifica. Lo malo, lo que les deshumaniza, es parlotear sin sentido de las cosas, a tontas y a locas, como el papagayo. Hay que saber y, para ello, hay que aprender; hay que enterarse de las cosas: como se llaman, como decirlas; hay que situarlas en el tiempo y en el espacio. Hay que mesurar lo que se dice y escoger la oportunidad para largarlo. En definitiva, hay que estudiar hasta para ejecutar los actos, que es mas sencillo, por intuitivo, ,que el describirlos mediante la oración.
El curioso, que desee poseer conocimientos, que quiera saber, puede aprender porque esta dotado para ello. Pero tiene necesidad de adquirir toda la información de que sea capaz, la cultura suficiente para satisfacer su curiosidad, en suma para enterarse de las cosas. Eso es lo razonable, lo que la razón humana permite. Lo no razonable es opinar sin estar enterado, sin saber, sin cultura, sin cultivo mental.
Loa anormales, en su modalidad de retrasados mentales, huyen de la cultura, también los seudorrevolucionarios, los ignorantes recelosos, los toscos sin desbastar, los analfabetos y desde luego los mostrencos. La aversion y la ojeriza al estudio, tienen justificación social, derivada de una imposición, de como se han recibido las primeras enseñanzas. La incultura de algunas personas, en los paises del mundo occidental, es debido en la actualidad a la holgazanería. Los trabajadores manuales, los obreros odian al trabajo, como es lógico, aunque hay tontos que ni sienten ni padecen en su situación de explotados. Para redimirse de su laboreo manual no hay otro camino, para la generalidad de las personas, que adquirir conocimientos, que aprender, que informarse, que molestarse en estudiar. Aun cuando esos quehaceres se ejecuten como fin, para fastidiar al semejante o para ahorcarse decentemente.
Creo que en la lectura -en la buena lectura- se adquieren conocimientos, mas documentados que n la expresión oratoria. Las oraciones impresas o reflejadas en el papel sirven de testimonio , se pueden releer y aprenderlas así mas pacientemente. En la actualidad también se difunden las noticias, las informaciones, las ideas e incluso las enseñanzas escolares a través de magnetofones, discos, radiofonía cine y television. No estamos en contra de esos medios pero es un tema extenso tratarlo y no entra en nuestro relato.
Ahora esta en boga lo de aprender a través de la imagen. Permítaseme decir que también hay que leer en la imagen culta de la escritura. Esto es elemental e imprescindible. La palabra oral, aunque sea genial discurso, siempre esta expuesta a lo que el viento se llevo. Hablando las cosas se dicen mas fácilmente, pero con mas irresponsabilidad por otra parte.
En la mente humana existen diversas zonas, alguna sirve de silo hermético -el subconsciente- para acumular conocimientos adquiridos por la observacion, mediante las sensaciones recibidas a traves de los sentidos corporales o por las lecturas u otros medios de entendimiento. Alli las ideas pueden secarse hasta su eliminacion por falta de sazon y madurez en su cultivo, se fosilizan, o bien pueden fementar hasya su explosion en ese espacio aseptico, convirtiendose, a veces, en entes fenomenales. -Gratuitas aseveracionesque me he permitido hacer, pues no soy facultativo en psicoanalisis-.
Creo que la simple lectura didactica es impresdincible para la instruccion; es la base de la ensenanza normativa, pero insuficiente. Las ideas necesitan de jugo vivificador, ademas de otros ingredientes, con la correspondiente ventilacion, laboreo, cultivo en fin, para una buena germinacion y desarrollo que las clarifique y las afirme, y clasifique, en la memoria. Esto puede conseguirse mediante la escritura, o sea, por la accion educativa que tiene en si el ejercicio de la esccritura, como mesura de la palabra y por tanto de las ideas personales.
Precisamente por eso, el estudio concienzudo y perfecto se sirve de apuntes, notas, acotaciones, apostillas, "chuletas" y observaciones marginales en las lecturas, para asimilarlas y depurar los conocimientos del saber. De ahi que los universitarios tengas mas facilidad adquirida de escribir. Y que podemos decir en cuanto a la seleccion de los vocablos en el remanso cristalino de los diccionarios, y del manejo de tijeras y engrudo como se hacia en las covachuelas -templos de la cultura de las antanonas redacciones de los periodicos.
Escribir es el medio mas completo y eficaz para desarrollar las facultades mentales, y adquirir asimismo el conocimiento exacto de las palabras. La escritura, en prosa o rimada, -supone por ello una disciplina moldeada en los limires del lenguaje. Implica el dominio del idioma: aprender a hablar y a leer, hacer estudio gramaticales y a expresarse con claridad. Hay que conocer el nombre de las cosas y, sobre todo, saber como deben ser dichas; esto es, habituarse a efectuar una correcta forma de las oraciones para la debida interpretacion de los que se deseaba decir.
Hay quien se pasa la vida recreandose con novelas, cuentos, peliculas y otros generos de ficcion. De ellos suelen decir las gentes indocumentadas, casi con admiracion, que han leido mucho. Pero eso no basta para un desarrollo intelectual. Hogano, tambien, las gentes estan adormecidas en un ensueno amorfo, de abstraccion irrealm, hipnotizadas por el llavado de cerebro de la radio y la television. Ya siente nusas del saber, provocadas por una super -informacion de las visioes mas atroces. Ello les sume el pensamiento en un sopor morboso cerradi a la curiosidad.
El escritor al manejas la pluma y el discurso, funciona, actua de sembrador de si mismo, de su mentalidad; hortelano o jardinero en la besana de las cuartillas, serena y placida. Con sus utiles, debe acariciar, con mimo, los surcos y planteles de su retorica. Si, ademasm, posee genialidad lograra componer, con paciencia y cadencia, bellas formas de armonía en paginas promorosas del bien decir, que algun dia pueden retornar a sus lares con el ropaje galano de la letra impresa. Sera, tambien, un medio de encontrarse a si mismo.
Pero ¿que tendrá que ver con esta inoportuna disertacion con el prometido relato de mis recuerdos?. Perdona otra vez paciente lector, si has llegado hasta aquí, Toda esta perorata ha sido para disculparme por mi osadía en escribir y con el fin de curarme en salud. Le ruego que no me castigue al rincón del olvido, a hacer palotes. En verdad que es lo que merezco, porque siempre he sido muy mal calígrafo. Pasemos, pues, a eso de mis memorias.
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